• Veronica si gracias por el comentario ROBERTO SANTIAGO
    Written by on 28-10-2015
  • ROBERTO SANTIAGO QUE MAL OJALA SU FAILIA TENGA PRONTA RECUPERACION
    Written by ROBERTO SANTIAGO on 28-10-2015
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Viernes, 10 Noviembre 2017 13:26

RENUNCIA, NO JUBILACIÓN

RENUNCIA, NO JUBILACIÓN

 

VER

Desde el 1 de mayo de 2015, al cumplir 75 años de edad, presenté al Papa Francisco mi renuncia a la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, como indica el Código de Derecho Canónico: “Al Obispo diocesano que haya cumplido setenta y cinco años de edad, se le ruega que presente la renuncia de su oficio al Sumo Pontífice, el cual proveerá teniendo en cuenta todas las circunstancias” (c 401,1). Me fue aceptada el pasado 3 de noviembre.

 

Doy gracias a Dios por haberme llamado a este ministerio, y a las dos diócesis de Chiapas que me recibieron. El 7 de marzo de 1991, fui ordenado obispo en Tapachula, donde permanecí hasta el 30 de abril del año 2000. A partir del 1 de mayo del 2000, he servido en la diócesis actual. El Papa me nombró Administrador Apostólico, hasta que llegue mi sucesor, Mons. Rodrigo Aguilar Martínez, el 3 de enero de 2018. Son casi 27 años de mi vida episcopal, toda en Chiapas.

 

Me siento tranquilo, sereno y en paz. Como dice Jesús: “Cuando hayan hecho todo lo que Dios les manda, digan: Somos servidores a los que nada hay que agradecer, porque no hicimos más que cumplir con nuestra obligación” (Lc 17,10). En efecto, no faltan quienes hagan un balance de lo que se ha hecho, hacen comparaciones, elucubran cómo será el sucesor. Soy consciente de mis limitaciones, pero me he esforzado por vivir este ministerio como Jesús y la Iglesia nos indican. Sólo Dios y la historia eclesial nos juzgarán.

 

Regresaré a mi diócesis de origen, Toluca, y me dedicaré, mientras Dios me conceda vida y salud, a atender a personas en confesión y en asesoría espiritual. Por tanto, no voy a descansar, a jubilarme, sino a cambiar de estilo de servicio; ya no al frente de una diócesis, sino con mi tiempo dedicado a atender a tantas personas que tienen hambre de ser escuchadas y de recibir una orientación según Dios.

 

PENSAR

El papa Francisco ha dicho: “El verdadero pastor sabe dejar su cargo en la Iglesia cuando es el debido momento, porque sabe que el rebaño no es su propiedad y él no es el centro de la historia. Un pastor que no aprendió a despedirse, es porque tuvo alguna relación equivocada con el rebaño, una relación que no está purificada por la cruz de Jesús. Una de las cosas que dará paz al pastor cuando se retira, es recordarse que nunca fue un pastor de compromisos. Obedece al Espíritu, porque el pastor sabe que está en camino. No se jubila, sino que va a servir a otras Iglesias, siempre con el corazón abierto a la voz de Dios: dejo esto; veré que me pide el Señor. Recemos por nuestros pastores, por los párrocos, obispos, por el Papa, para que su vida sea una vida sin compromisos, una vida en camino, y una vida en la que ellos no crean que están en el centro de la historia y así aprendan a despedirse” (30-V- 2017).

 

“Tengo miedo de los cristianos que no caminan y se encierran en su nicho. Es mejor proceder cojeando, a veces cayendo, pero siempre confiando en la misericordia de Dios, que ser unos cristianos de museo que temen los cambios y que, habiendo recibido un carisma o vocación, en lugar de ponerse al servicio de la eterna novedad del Evangelio, se defienden a sí mismos y defienden sus roles.

 

La vocación es ser llamados por Otro, es decir, no poseerse más, salir de sí mismo y ponerse al servicio de un proyecto más grande. Nos convertimos, entonces, con humildad, en colaboradores de la viña del Señor, renunciando a todo espíritu de posesión y de vana gloria. ¡Qué triste es ver que, a veces, precisamente nosotros, hombres de la Iglesia, no sabemos ceder nuestro puesto, no conseguimos despedirnos de nuestros deberes con serenidad, y nos cuesta dejar en manos de otros las obras que el Señor nos ha confiado!

 

Siempre adelante, con valor, con creatividad y con audacia. Sin miedo de renovar vuestras estructuras y sin permitir que el precioso camino recorrido pierda el empuje de la novedad. ¡Siempre adelante! Adelante en la esperanza, adelante con vuestra misión, mirando más allá, abriendo horizontes, dejando espacio a los jóvenes y preparando el futuro” (23-VI-2017).

 

ACTUAR

Me encomiendo a sus oraciones. Y oremos por el nuevo obispo que vendrá a esta diócesis, con la confianza de que es el Espíritu Santo quien guía a su Iglesia. Espero que la familia diocesana demuestre su madurez recibiéndolo con apertura de mente y de corazón, con una colaboración crítica, pero leal y entusiasta, con una disponibilidad humilde y dócil a la vez.

 

 

 

 

 

 

 

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Marichuy es una buena alternativa que se presenta al país: Arizmendi Esquivel

 

Gilberto Luna

San Cristóbal, 24 de Octubre del 2017.- Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de la diócesis de San Cristóbal, dijo celebrar con gratitud la visita de María de Jesús Patricio Martínez (Marichuy), en tierras zapatistas.

 

Después de la homilía dominical que ha venido celebrando en plaza catedral, desde hace más de un mes, luego de que el sismo del pasado 7 de septiembre, dejo severas afectaciones la catedral de san Cristóbal,  en conferencia de prensa, el prelado dijo celebrar con gratitud la visita que realizó Patricio Martínez (Marichuy), en tierras zapatistas del pasado 14 al 19 de octubre.

 

“Yo celebro esta iniciativa que han tenido, y la decisión tanto del Congreso Nacional Indígena CNI, como el de los hermanos Zapatistas, de proponer una alternativa, ellos han visto que no basta protestar, es necesario protestar cuando hay que hacerlo, pero hay que proponer alternativas, y Marichuy es una alternativa que se presenta al país, y le pido a Dios que les ilumine para que puedan dar un buen ejemplo de que hay otras formas de gobernar”, dijo.

 

Aseguró que en el país se puede gobernar y organizar de otra manera, entonces, los ciudadanos serán libres para poder escoger la mejor opción, pero ratificó que celebra de esta alternativa de Marichuy, y que también tanto a los zapatistas como de los demás pueblos indígenas que hayan optado por esta vía electoral y que todo salga bien en beneficio al país.

 

Así también opinó respecto a las más de 800 mil firmas que se tiene que recabar, dijo que sí, las pueden recabar estas firmas, porque no solamente tiene que recabar de indígenas, sino de todas las personas que apoyan a Marichuy y claro de todo México.

 

 

Finalmente, dijo que sí se podrían recabar más firmas de los que está solicitando el INE, y que solo a los ciudadanos tienen que decidir si Marichuy sea la candidata independiente.

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Viernes, 01 Septiembre 2017 12:13

IGLESIA CON ROSTRO MÁS FEMENINO

IGLESIA CON ROSTRO MÁS FEMENINO                   

 

+ Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

VER

Es frecuente escuchar que en la Iglesia no damos a la mujer el lugar que le corresponde. Y en gran parte es verdad. Sin embargo, en nuestra catedral, son más las mujeres que los varones en los diferentes servicios. Son más las que proclaman las lecturas, hacen las moniciones, cantan en los coros, sirven al altar como monaguillas, hacen la colecta. Y lo mismo pasa en mi pueblo, donde estoy unos días de vacaciones. Son mujeres las sacristanas, las secretarias en la oficina parroquial, las que organizan las celebraciones. En general, son más las mujeres que participan en las Misas. En algunos lugares, son sólo mujeres las catequistas de niños.

 

En una comunidad tsotsil de nuestra diócesis, unas jóvenes querían ser parte de un coro; pero los varones decían que eso es cosa de hombres… Entonces, por internet, ellas aprendieron a tocar y han formado un hermoso coro.

 

En mayo pasado, nuestra diócesis dedicó su asamblea ordinaria a analizar la identidad y el lugar de la mujer en la Iglesia y en la sociedad. Se reflexionó sobre la Biblia, el Magisterio, la Teología y la Historia. Se tomaron acuerdos. Uno de ellos fue dedicar los tres días de formación permanente que tenemos cada año, en octubre, a este tema. En las diferentes instancias diocesanas, se están retomando los acuerdos alcanzados.

 

En comunidades indígenas, es común que sean varones quienes ocupan cargos de importancia. Sin embargo, hay cambios históricos. Ya hay mujeres indígenas elegidas para presidentas municipales, diputadas y otros cargos. Son más y más las mujeres indígenas que cursan estudios universitarios y las que ocupan cargos en las instancias diocesanas. Una mujer es canciller de la Curia diocesana, y esto ya es muy aceptado por todos; no es algo raro.

 

Con todo, persiste el machismo entre nosotros. Lo traemos desde el hogar. Dejamos a las mujeres que hagan muchos de los servicios que podría hacer cualquier persona; pero somos reacios a aceptar que ocupen cargos de responsabilidad. No faltan quienes exijan el sacerdocio para ellas, aunque entre nosotros no es eso lo que ellas ansían. En el Consejo Diocesano de Pastoral, así como en otras áreas e instancias, su presencia es muy calificada, pero nos falta aún mucho por avanzar.

 

PENSAR

Dice el Papa Francisco al respecto: “Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente. El sacerdocio reservado a los varones, como signo de Cristo Esposo que se entrega en la Eucaristía, es una cuestión que no se pone en discusión, pero puede volverse particularmente conflictiva si se identifica demasiado la potestad sacramental con el poder. No hay que olvidar que cuando hablamos de la potestad sacerdotal nos encontramos en el ámbito de la función, no de la dignidad ni de la santidad. El sacerdocio ministerial es uno de los medios que Jesús utiliza al servicio de su pueblo, pero la gran dignidad viene del Bautismo, que es accesible a todos. La configuración del sacerdote con Cristo Cabeza –es decir, como fuente capital de la gracia– no implica una exaltación que lo coloque por encima del resto. En la Iglesia las funciones no dan lugar a la superioridad de los unos sobre los otros. De hecho, una mujer, María, es más importante que los obispos. Aun cuando la función del sacerdocio ministerial se considere jerárquica, hay que tener bien presente que está ordenada totalmente a la santidad de los miembros del Cuerpo místico de Cristo. Su clave y su eje no son el poder entendido como dominio, sino la potestad de administrar el sacramento de la Eucaristía; de aquí deriva su autoridad, que es siempre un servicio al pueblo. Aquí hay un gran desafío para los pastores y para los teólogos, que podrían ayudar a reconocer mejor lo que esto implica con respecto al posible lugar de la mujer allí donde se toman decisiones importantes, en los diversos ámbitos de la Iglesia” (EG 104).

 

Y decía San Juan Pablo II: “La estructura jerárquica de la Iglesia está ordenada totalmente a la santidad de los fieles. Por lo cual, el único carisma superior que debe ser apetecido es la caridad (cf. 1 Cor 12-13). Los más grandes en el Reino de los cielos no son los ministros, sino los santos" (Ordinatio sacerdotalis, 3).

 

ACTUAR

Eduquémonos para dar a la mujer el lugar que Dios quiere para ella en la familia, en la sociedad y en la Iglesia. Desde la casa, hay que evitar toda discriminación por el hecho de ser mujer. Tienen los mismos derechos que los varones, no sólo para estudiar y trabajar, sino también para opinar y heredar. Hay que luchar por la equidad de género. Lo cual no significa que los dos únicos géneros que hay, masculino y femenino, sean idénticos e intercambiables, sino que son iguales en dignidad y en derechos, pero cada cual tiene su especificidad. Sería un empobrecimiento ignorar sus diferencias y sus aportes diferencia

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Jueves, 17 Agosto 2017 11:37

DISCERNIR POLÍTICA Y POLÍTICOS

DISCERNIR POLÍTICA Y POLÍTICOS          

                

+ Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

VER

En Chiapas, las campañas para la sucesión en la gubernatura están desatadas. Aunque la ley electoral no permite hacerlas, se han buscado muchos subterfugios para hacerse presentes los aspirantes a ese cargo. Por todas partes aparecen espectaculares con rostros, logos y frases que, de una forma u otra, manifiestan quiénes anhelan llegar a ser nuestro próximo gobernador. Yo me pregunto: ¿Por qué, habiendo tantos problemas y habiendo gobernadores en la cárcel por corrupción, varios aspiran con todas sus fuerzas a ser gobernadores de nuestro Estado? ¿Es porque aman mucho a nuestro pueblo? ¿Es porque tienen soluciones viables a nuestra situación, sobre todo de pobreza y marginación? ¿Es por otros intereses políticos, económicos, psicológicos y coyunturales? ¿Es porque conocen muy bien la realidad estatal y tienen suficientes alianzas para gobernar? ¿Es porque han desgastado su vida en favor de los demás, y tienen experiencia en el servicio, sólo por la pasión de hacer el bien?

 

A nivel nacional, la lucha por la presidencia de la República está igualmente cada día más intensa y aguerrida. Los cálculos de las preferencias por uno u otro candidato, visible o posible, promueven una serie de estrategias, sin las cuales se podría prever una derrota anticipada. Parece que no cuentan las convicciones políticas, sino las conveniencias de asegurar un puesto en el próximo sexenio. Algunos cambian de opción política con tanta facilidad, que nos hacen pensar en qué los mueve: el bien del país, o su bien personal. La buena política puede ser una altísima expresión de amor, de caridad, de servicio y entrega al bien del pueblo; puede ser incluso una expresión de santidad cristiana, porque lo más sublime de nuestra fe es la donación de sí mismo a los demás; pero también se puede degradar en una ambición sólo por el poder, la fama y el dinero. Son las clásicas tentaciones de la humanidad.

 

PENSAR

Dijo el Papa Benedicto XVI, en Deus caritas est: “La Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa política de realizar la sociedad más justa posible. No puede ni debe sustituir al Estado. Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia. Debe insertarse en ella a través de la argumentación racional y debe despertar las fuerzas espirituales, sin las cuales la justicia, que siempre exige también renuncias, no puede afirmarse ni prosperar. La sociedad justa no puede ser obra de la Iglesia, sino de la política. No obstante, le interesa sobremanera trabajar por la justicia esforzándose por abrir la inteligencia y la voluntad a las exigencias del bien” (28).

 

Dice el Papa Francisco: “¡Pido a Dios que crezca el número de políticos capaces de entrar en un auténtico diálogo que se oriente eficazmente a sanar las raíces profundas y no la apariencia de los males de nuestro mundo! La política, tan denigrada, es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común. Tenemos que convencernos de que la caridad no es sólo el principio de las micro-relaciones, como en las amistades, la familia, el pequeño grupo, sino también de las macro-relaciones, como las relaciones sociales, económicas y políticas. ¡Ruego al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres! Es imperioso que los gobernantes y los poderes financieros levanten la mirada y amplíen sus perspectivas, que procuren que haya trabajo digno, educación y cuidado de la salud para todos los ciudadanos. ¿Y por qué no acudir a Dios para que inspire sus planes? Estoy convencido de que a partir de una apertura a la trascendencia podría formarse una nueva mentalidad política y económica que ayudaría a superar la dicotomía absoluta entre la economía y el bien común social” (EG 205).

 

ACTUAR

 

Exhorto a la comunidad a ser críticos ante los movimientos políticos y partidistas que estamos viviendo. No se dejen engañar por promesas que son difíciles o imposibles de cumplir, como cuando alguien promete que va a acabar con la corrupción, que los precios de la gasolina y de la luz eléctrica van a bajar, que los sueldos van a subir, que todo va a cambiar. Hay que ser realistas y analizar qué sí es posible y qué no. Y sobre todo, que nuestro pueblo pobre no se deje comprar por dádivas, pues pareciera que hoy el control del pueblo es con dinero, no con proyectos, ni con políticas para el bien común, sino sólo con estrategias para lograr el poder. La buena política es algo mucho más noble y digno; es dar la vida para que otros tengan una vida mejor.

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Viernes, 04 Agosto 2017 13:14

AMIGOS, O SOLO COHABITANTES

AMIGOS, O SOLO COHABITANTES                

 

+ Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

VER

Algunas personas expresan que tienen muchos amigos, pero a veces no saben lo que dicen. Presumen de los que califican como amigos, pero que son sólo compañeros de parrandas, de entretenimientos, de diversiones, o de trabajo y de actividades comunes. No hay una relación profunda entre ellos. Se reúnen, ríen, beben, cantan, cuentan chistes, juegan, critican, hablan de todo, menos de sí mismos.

 

Son frecuentes los suicidios, la mayoría de las veces porque las personas se sienten solas, aunque tengan una familia. Muchos jóvenes no encuentran apoyo, confianza, cariño y comprensión, sino sólo regaños, desconfianzas, negativas, castigos. No se sienten escuchados, porque en su hogar sólo hay gritos, ausencias, infidelidades, carencias. No hay amistad entre hermanos, ni entre parientes.

 

Hay esposos que, aunque cohabiten en la misma casa y en el mismo lecho, se sienten solos. No hay comunicación profunda de sentimientos, anhelos, ilusiones o frustraciones. Hay una enorme distancia entre ellos. ¡Nada de amistad! Sólo reclamos, celos, exigencias, obligaciones y trabajo. Apenas alguien ajeno a la pareja ofrece algo de cariño y de atención comprensiva, “miguitas de ternura”, el corazón se apega y la infidelidad es casi inevitable; lo que, además, se intenta justificar, porque en casa no se encuentra lo que se ofrece fuera.

 

Hay personas que nunca han experimentado lo que es una bella amistad. Se autoconsuelan con el alcohol, la masturbación, las apariencias exteriores en ropa, joyas y vehículos, los títulos, los viajes, o con mascotas que les entretienen y les muestran cariño, aunque les cuesten tiempo y dinero. ¡Cómo no agradecer y valorar a quienes nos han permitido vivir una amistad profunda y fortalecedora! Nos enriquecen, nos hacen crecer, nos alientan, nos sostienen, nos acompañan. No estamos solos en la vida. ¡Son un regalo de Dios!

 

PENSAR

Dice el Papa Francisco: “Hoy en día la palabra ‘amigo’ se ha desgastado un poco. Viviendo en los lugares de la vida metropolitana, cada día entramos en contacto con personas diversas a las que a menudo definimos ‘amigos’, pero es un modo de hablar. Y así, en el horizonte de la comunicación virtual, la palabra ‘amigo’ es una de las más utilizadas. Sin embargo, sabemos que un conocimiento superficial no es suficiente para activar esa experiencia de encuentro y de proximidad a la que hace referencia la palabra ‘amigo’.

 

Además, cuando es Jesús el que la usa, indica una verdad incómoda. Hay verdadera amistad sólo cuando el encuentro me implica en la vida del otro hasta el don de sí mismo. De hecho, Jesús dice a sus discípulos: ‘Ya no los llamo siervos. A ustedes los he llamado amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre’ (Jn 15,15). De esta forma, El establece una nueva relación entre el hombre y Dios, que supera la ley y se basa en un amor confidente. Al mismo tiempo, Jesús libera a la amistad del sentimentalismo y nos la entrega como un compromiso de responsabilidad que implica la vida: ‘Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos’ (Jn 15,13). Por tanto, se es amigo sólo si el encuentro no permanece exterior o formal, sino que se convierte en compartir el destino del otro, compasión, implicación que lleva hasta donarse al otro.

 

Nos hace bien pensar en lo que hace un amigo: se pone al lado con discreción y sensibilidad en mi camino; me escucha profundamente y sabe cómo ir más allá de las palabras; es misericordioso respecto a los defectos, está libre de prejuicios, sabe compartir mi recorrido, haciéndome sentir la alegría de no estar solo; no siempre me respalda, porque quiere mi bien, me dice sinceramente  lo que no comparte; está dispuesto a ayudarme a volverme a levantar cada vez que caigo” (23-VI-2017).

 

ACTUAR

 

Eduquémonos para la amistad, pues ésta no se improvisa. Exige disciplina interior para saber estar cerca del otro, para escucharle con paciencia y serenidad, para animarle y fortalecerle, pero también para hacerle ver sus errores, no con superioridad personal, con descalificaciones y ofensas, sino como quien le ofrece su mano y su corazón para salir adelante juntos. ¡Cómo se agradece y se valora una amistad así! Hay que pedirla a Dios como una de las mejores bendiciones en la vida.

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Jueves, 29 Junio 2017 12:16

Foros sobre libertad religiosa

Foros sobre libertad religiosa         

 

+ Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

VER

Chiapas es el Estado donde hay más diversidad religiosa, con una proporción menor de católicos en comparación con el país, y bastantes protestantes o evangélicos. Según el censo del año 2010, en una población total de casi cinco millones de habitantes, sólo el 58.30% dijeron ser católicos, y el 27.35% son evangélicos de muy diversas denominaciones.

 

En Chiapas, la pertenencia a la religión católica ha ido descendiendo en forma progresiva. De 1970 a 1980, dejaron el catolicismo el 14.3% de la población. De 1980 a 1990, el 9.3%. De 1990 al 2000, el 3.44%. Del 2000 al 2010, el 5.86%. Como se observa, también disminuye la deserción católica. Los miembros de Iglesias o grupos evangélicos y protestantes aumentaron sólo en un 4.76%.  En el país, también hubo un descenso de católicos. Mientras en el año 2000, éramos el 88.22% de la población, en el año 2010 sólo el 83.9%.  Disminuimos un 4.32%.

 

No todos los que dejaron de ser católicos se pasaron al protestantismo, sino que no especificaron su religión. Son los que se quedan en la incertidumbre, en la duda y en la indefinición. Lo más preocupante es el alto número de personas que aquí se declaran “sin religión”; son el 12.10%.

 

Es en este contexto que surge, en el año 1992, el Consejo Interreligioso de Chiapas, que congrega a los obispos católicos y a los líderes bautistas, presbiterianos, adventistas, mormones, nazarenos, asambleas de Dios, Buen Pastor, etc. Nos reunimos cada cuatro meses, no para discusiones doctrinales, sino para unirnos en la búsqueda del bien de Chiapas, coadyuvando en la solución de conflictos, que no faltan, la mayoría por problemas agrarios, políticos y sociales, aunque a veces con algún ingrediente religioso.

 

Hemos promovido varios eventos ecuménicos, como oraciones y conciertos interconfesionales, programas en radio y televisión sobre valores comunes, a partir de nuestra fe en Jesucristo. Ahora, para celebrar estas bodas de plata del Consejo, y tomando en cuenta los 500 años del inicio de la Reforma con Lutero, hemos organizado cuatro foros sobre libertad religiosa en sedes distintas.

 

Ya hemos preparado los dos primeros, con participación de varios pastores de muy diferentes confesiones. Los destinatarios son feligreses de nuestros credos, autoridades civiles de diversos niveles, universitarios y público en general. Deseamos aportar a la paz social, a partir de nuestra fe cristiana, insistiendo en los fundamentos de la libertad religiosa.

 

PENSAR

El Papa Francisco, en su Exhortación Evangelii gaudium, nos decía: Evangelizamos también cuando tratamos de afrontar los diversos desafíos que puedan presentarse. A veces éstos se manifiestan en verdaderos ataques a la libertad religiosa o en nuevas situaciones de persecución a los cristianos, las cuales en algunos países han alcanzado niveles alarmantes de odio y violencia” (61). “La libertad religiosa, considerada como un derecho humano fundamental, incluye la libertad de elegir la religión que se estima verdadera y de manifestar públicamente la propia creencia” (255).

 

En un discurso al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, les dijo: “La convivencia pacífica entre los creyentes de distintas religiones es posible, allí donde la libertad religiosa se reconoce, y se garantiza la posibilidad efectiva de colaborar en la edificación del bien común, en el respeto mutuo de la identidad cultural de cada uno” (11 enero 2016).

 

ACTUAR

Debemos educarnos para convivir como hermanos con quienes practican otros credos religiosos, y también con quienes se declaran no creyentes. Todos los seres humanos tenemos una dignidad común, que arranca de haber sido creados a imagen y semejanza de Dios, independientemente de nuestra religión. A toda persona se le debe respetar el derecho a creer de una forma o de otra, a dejar una religión y optar por otra, a decidir no practicar ningún rito religioso.

 

 

Sin embargo, quienes practican otra religión diferente a la de la mayoría en una población, deben abstenerse de ofender a las otras creencias, porque a veces se exponen a castigos comunitarios, o a expulsiones, no por su opción religiosa, sino por no respetar a la comunidad, por ser muy ofensivos con las prácticas y devociones diferentes a la propia, por no respetar los acuerdos comunitarios. La paz social es el respeto entre todos, conforme al deseo de Jesús: “Padre, que todos sean uno, como tú y yo somos uno” (Jn 17,21).

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Jueves, 15 Junio 2017 13:48

PASTORES CON MISERICORDIA

PASTORES CON MISERICORDIA

 

+ Felipe Arizmendi Esquivel

Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

VER

Organizamos un pequeño curso de formación permanente para los presbíteros de nuestra diócesis, con el objetivo de actualizarnos en algunos puntos de Moral y Derecho Canónico, para ser mejores servidores del sacramento de la reconciliación y de la pastoral familiar, en el espíritu del capítulo VIII de Amoris laetitia. Nos auxiliaron dos profesores de la Universidad Pontifica, expertos en esas materias. Los puntos principales fueron: Análisis de dicho capítulo VIIIy su alcance concreto en los aspectos sacramentales y de participación en la vida de la Iglesia. Requisitos esenciales para la validez de un matrimonio. Principales capítulos de nulidad en un proceso matrimonial. Desafíos que atentan contra la vida y la familia: Métodos de planificación familiar, píldora del día siguiente, Técnicas de Reproducción Humana Artificial. Gradualidad en la moral y normas de discernimiento. Desafíos a la moral de la familia: Directrices anticipadas, Eutanasia, Homosexualidad. Pasos que se han de dar para un juicio de nulidad y la normativa pontificia reciente (Mitis Iudex Dominus Iesus). Facultades de los párrocos y de los Vicarios Episcopales para un matrimonio.

 

Nos planteamos asuntos que con frecuencia se nos presentan en la pastoral: ¿Se puede dar la comunión a casados por la Iglesia que se han separado y viven en una nueva unión? ¿Se puede admitir al bautismo a una persona mayor que vive con una pareja con la que no puede casarse por la Iglesia, y por tanto, también darle su Confirmación y la Comunión, ésta por única vez? ¿Pueden confesarse y comulgar personas que quieren recibir la Confirmación, pero viven en una situación irregular, que no pueden resolver, y quieren recibir la fuerza del Espíritu, que necesitan sinceramente? En caso de una enfermedad grave, o antes de una operación delicada, ¿pueden confesar y comulgar quienes viven en una situación no regular?

 

Estos y otros planteamientos no son elucubraciones de academia, sino casos concretos de cada día en el ministerio pastoral. La respuesta habitual en estos casos era casi siempre la negativa. Pero desde antes de que llegara el Papa Francisco, ya nos significaba un remordimiento de conciencia excluir a estas personas de todos los sacramentos, de una forma tajante y poco comprensiva. Si una persona vivía en amasiato y estaba gravemente enferma, aunque nos pidiera la confesión y los demás auxilios espirituales, se los negábamos con la conciencia de estar haciendo lo mejor. Pero, ¿esa es la actitud de Jesús? ¿Un legalismo sin misericordia, sin análisis de cada caso particular?

 

PENSAR

El Papa Francisco, en el capítulo VIII de Amoris laetitia, insiste de una forma obsesiva que nunca hemos de traicionar el ideal del matrimonio y que siempre hay que procurarlo; pero, con un realismo evangélico y pastoral, nos invita a ser misericordiosos. Nunca afirma, en forma explícita, que se admita a esas personas a la comunión sacramental, pero nos da criterios de discernimiento, apegados a la práctica de Jesús, para que nosotros tomemos la decisión pertinente en cada caso. Yo ya he concretado algunos criterios para el clero diocesano.

 

Dice el Papa: “Aunque la Iglesia entiende que toda ruptura del vínculo matrimonial va contra la voluntad de Dios, también es consciente de la fragilidad de muchos de sus hijos… Aunque siempre propone la perfección e invita a una respuesta más plena a Dios, la Iglesia debe acompañar con atención y cuidado a sus hijos más frágiles, marcados por el amor herido y extraviado, dándoles de nuevo confianza y esperanza” (291).

 

“Dos lógicas recorren toda la historia de la Iglesia: marginar y reintegrar. El camino de la Iglesia es siempre el camino de Jesús, el de la misericordia y de la integración. El camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden con corazón sincero” (296).

 

“Los divorciados en nueva unión pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral” (298).

 

“Los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo. La lógica de la integración es la clave de su acompañamiento pastoral, para que no sólo sepan que pertenecen al Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, sino que puedan tener una experiencia feliz y fecunda” (299).

 

ACTUAR

¿Qué hacer? Dice el Papa:“Para evitar cualquier interpretación desviada, recuerdo que de ninguna manerala Iglesia debe renunciar a proponer el ideal pleno del matrimonio, el proyecto de Dios en toda su grandeza. La tibieza, cualquier forma de relativismo, o un excesivo respeto a la hora de proponerlo, serían una falta de fidelidad al Evangelio y también una falta de amor de la Iglesia hacia los mismos jóvenes. Comprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal más pleno ni proponer menos que lo que Jesús ofrece al ser humano” (307).

 

“Comprendo a quienes prefieren una pastoral más rígida que no dé lugar a confusión alguna. Pero creo sinceramente que Jesucristo quiere una Iglesia atenta al bien que el Espíritu derrama en medio de la fragilidad: una Madre que, al mismo tiempo que expresa claramente su enseñanza objetiva, no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino” (308).

 

 

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Jueves, 01 Junio 2017 13:08

A DIEZ AÑOS DE APARECIDA

A DIEZ AÑOS DE APARECIDA

                      

+ Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

VER

Del 13 al 31 de mayo de 2007, estuvimos reunidos en el santuario de Aparecida cerca de 250 personas, la mayoría obispos con derecho a voz y voto, junto con varios presbíteros, religiosas y laicos con derecho a voz, que aportaron mucho al desarrollo de esta V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y de El Caribe. Aparecida está entre Río de Janeiro y Sao Paulo, Brasil.

 

El tema fue propuesto por algunos que participamos en reuniones del CELAM y completado por el Papa Benedicto XVI: Discípulos y misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos en El tengan vida. Tuve la gracia de ser elegido para vivir este gran encuentro eclesial, representando al episcopado nacional, junto con otros hermanos obispos del país.

 

Ya había participado en la IV Conferencia, en octubre de 1992, en Santo Domingo, República Dominicana, cuyo tema central fue Nueva evangelización, promoción humana y cultura cristiana. También formé parte del Sínodo de América, realizado en Roma en noviembre-diciembre de 1997. Su tema fue El encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversión, la comunión y la solidaridad en América. Con estos aportes, el Papa San Juan Pablo II elaboró la Exhortación La Iglesia en América.

 

Soy testigo de la acción sorprendente del Espíritu Santo en su Iglesia. Nosotros hacemos lo que podemos; opinamos, proponemos, redactamos, compartimos, corregimos, dialogamos y oramos mucho; pero los resultados rebasan nuestros esfuerzos humanos. El Espíritu guía a su Iglesia.

 

Yo que he vivido personalmente estas reuniones, que he sufrido las tensiones y presiones que nunca faltan, pero que también he gozado con tanta vida que hay en nuestra Iglesia latinoamericana y americana, doy testimonio de que los documentos que producimos y las orientaciones que ofrecemos manifiestan la acción amorosa del Espíritu Santo. Me quedo sorprendido por los resultados, que nos rebasan completamente.

 

En Aparecida, me eligieron como secretario, junto con otro obispo brasileño, en el grupo que nos tocó elaborar la propuesta que se concretó en el capítulo II del documento final, que corresponde al paso Ver: Mirada de los discípulos misioneros sobre la realidad. En el plenario, se le hicieron todas las modificaciones que los participantes presentaron, y luego todo pasó a la Comisión Central de Redacción, que presidía el cardenal Bergoglio, el actual Papa Francisco.

 

 Todas estas son mediaciones humanas, y siempre me digo: ¡Cómo es posible que haya salido un documento tan importante y trascendente! Nosotros hicimos lo que pudimos; pero la obra es del Espíritu. Lo afirmo, lo gozo y lo comparto. ¡El Espíritu Santo guía a su Iglesia!

 

PENSAR

Es imposible, en este breve artículo, hacer un resumen del documento. Sólo resalto algo que me llena, me apasiona, me motiva:

 

“Aquí está el reto fundamental que afrontamos: mostrar la capacidad de la Iglesia para promover y formar discípulos y misioneros que respondan a la vocación recibida y comuniquen por doquier, por desborde de gratitud y alegría, el don del encuentro con Jesucristo. No tenemos otro tesoro que éste. No tenemos otra dicha ni otra prioridad que ser instrumentos del Espíritu de Dios, en Iglesia, para que Jesucristo sea encontrado, seguido, amado, adorado, anunciado y comunicado a todos, no obstante todas las dificultades y resistencias. Éste es el mejor servicio -¡su servicio!- que la Iglesia tiene que ofrecer a las personas y naciones” (DA 14).

 

“Conocer a Jesucristo por la fe es nuestro gozo; seguirlo es una gracia, y trasmitir este tesoro a los demás es un encargo que el Señor, al llamarnos y elegirnos, nos ha confiado” (DA 18).

 

Y es a partir de Jesucristo, de ser sus discípulos, como nos convertimos en sus misioneros en todos los ambientes: sociales, económicos, políticos, culturales, ecológicos y religiosos.  Jesús nos inspira, nos mueve, nos exige, nos orienta, nos impulsa. Con El, nosotros cambiamos y cambiamos el entorno.

 

ACTUAR

 

El Documento de Aparecida es muy completo y no ha perdido actualidad. Invito a releerlo con un corazón abierto, descubriendo qué quiere decir el Espíritu a su Iglesia, para que sea fiel a Jesús.

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LA MUJER EN LA SOCIEDAD Y EN LA IGLESIA

 

+ Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

VER

Estamos reunidos en asamblea diocesana casi 300 personas, sacerdotes, religiosas y la mayoría laicas y laicos de las 57 parroquias de nuestra diócesis, con el objetivo de profundizar la situación, identidad y misión de la mujer en la sociedad y en la Iglesia hoy, iluminados por las Sagradas Escrituras y el Magisterio eclesial, para que vivamos la dignidad de hijas e hijos de Dios, con la que Él nos soñó al crearnos a su imagen y semejanza.

 

Se escogió este tema con ocasión de los 25 años del área diocesana de mujeres, que ha promovido el lugar que Dios quiere para ellas, leyendo la vida y la Biblia con ojos, mente y corazón de mujer. Su aportación ha sido muy valiosa. Se nota en la vida familiar, social y eclesial, pues ya hay muchas mujeres que hablan, defienden sus derechos y son promotoras de cambios y desarrollo social.

 

Como siempre, partimos de un análisis de la realidad. Para ello, hicimos una consulta previa a las sietes regiones pastorales de la diócesis y escuchamos el aporte de un equipo diocesano que hace un análisis permanente de la realidad. Pero, sobre todo, escuchamos testimonios directos de una mujer indígena, una joven, una mujer que ha sufrido violencia, una mujer migrante, una mujer catequista, una mujer indígena universitaria, una madre soltera, una mujer anciana. Escuchar las experiencias de estas mujeres nos ayuda mucho a conocer mejor la real situación que viven.

 

Desde luego, constatamos una vez más que persisten el machismo, la marginación, el menosprecio, y no faltan casos de prostitución familiar, trata, cierta esclavitud y feminicidios. Sin embargo, cada día las mujeres defienden y adquieren su lugar y sus derechos en todos los ámbitos. Hay muchas mujeres indígenas universitarias y profesionistas. Ya no las casan sus padres con quienes éstos deciden, sino que ellas asumen su dignidad. Pero falta mucho por avanzar.

 

Como iluminación doctrinal, escuchamos exposiciones sobre la mujer en la Sagrada Escritura, en el magisterio pontificio, en el magisterio latinoamericano, en nuestro Sínodo y Plan Diocesano y en la reflexión teológica actual. Al final, proponemos acuerdos a nivel personal, parroquial, equipo pastoral regional y diócesis.

 

PENSAR

El Papa Francisco, en su Exhortación Evangelii gaudium, dice: “La Iglesia reconoce el indispensable aporte de la mujer en la sociedad, con una sensibilidad, una intuición y unas capacidades peculiares que suelen ser más propias de las mujeres que de los varones. Por ejemplo, la especial atención femenina hacia los otros, que se expresa de un modo particular, aunque no exclusivo, en la maternidad.

 

Reconozco con gusto cómo muchas mujeres comparten responsabilidades pastorales junto con los sacerdotes, contribuyen al acompañamiento de personas, de familias o de grupos y brindan nuevos aportes a la reflexión teológica. Pero todavía es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia.

 

Porque el genio femenino es necesario en todas las expresiones de la vida social; por ello, se ha de garantizar la presencia de las mujeres también en el ámbito laboral y en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes, tanto en la Iglesia como en las estructuras sociales” (103).

 

 “Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente. El sacerdocio reservado a los varones, como signo de Cristo Esposo que se entrega en la Eucaristía, es una cuestión que no se pone en discusión, pero puede volverse particularmente conflictiva si se identifica demasiado la potestad sacramental con el poder.

 

La configuración del sacerdote con Cristo Cabeza no implica una exaltación que lo coloque por encima del resto. En la Iglesia las funciones no dan lugar a la superioridad de los unos sobre los otros. De hecho, una mujer, María, es más importante que los obispos. Aquí hay un gran desafío para los pastores y para los teólogos, que podrían ayudar a reconocer mejor lo que esto implica con respecto al posible lugar de la mujer allí donde se toman decisiones importantes, en los diversos ámbitos de la Iglesia” (104).

 

ACTUAR

 

Debemos convertirnos, cambiar nuestras actitudes, para dar a la mujer el lugar que Dios quiere para ella tanto en la familia y en la comunidad, como en la estructura y vida de la Iglesia.

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Miércoles, 17 Mayo 2017 12:43

RAICES FAMILIARES DE LA VIOLENCIA

RAICES FAMILIARES DE LA VIOLENCIA

 

+ Felipe Arizmendi Esquivel, Obispo de San Cristóbal de Las Casas

 

VER

La violencia domina los escenarios. En la catedral de la Ciudad de México, fue atacado un sacerdote mientras distribuía la sagrada Comunión, celebrando la Misa. En el noroeste del país, fue asesinado otro periodista, aumentando considerablemente los casos de comunicadores asesinados. Los cárteles de las drogas y los grupos delictivos no se tientan el alma para asesinar, desaparecer y amenazar a quien no se someta a sus mandatos. Los noticieros y los medios informativos nos saturan con hechos violentos en Guerrero, Tamaulipas, Michoacán, Veracruz, ¿y dónde no? En nuestro Chiapas, hay violencia por confrontaciones todavía post-electorales, por división entre organizaciones, por luchas entre transportistas, por la posesión de la tierra. Y podríamos seguir enumerando casos y más casos.

 

Algunas voces exigen que el gobierno ejerza su autoridad y ponga orden en todo esto. Y hay razón para exigirlo, sobre todo cuando la corrupción y los intereses impiden prevenir y evitar muchos casos. Sin embargo, no bastan leyes, policías y ejércitos, cuando el corazón humano está dañado desde sus raíces.

 

Se dice que toda esta violencia es estructural, que es fruto del sistema político y económico que nos rige. Y también hay razón en señalar esto, porque si, por ejemplo, Estados Unidos hiciera más humanas sus leyes migratorias, no habría tantas muertes violentas en el camino de los migrantes, ni habría indocumentados que, allá mismo, se dedican a delinquir como una forma de expresar su rechazo al racismo tan injusto que experimentan. Sin embargo, aún en los países con mejores sistemas, hay hechos violentos que parecen inexplicables.

 

Estoy convencido de que una de las raíces más profundas de tanta violencia en el mundo, es la falta de familias bien establecidas, sólidas y con principios morales inculcados por los propios padres. Cuando el papá o la mamá están ausentes, por su trabajo o por otras razones, y no educan en el respeto, el trabajo, la solidaridad, la justicia y la verdad, los hijos crecen expuestos a cualquier tentación. Ven en la televisión que los violentos triunfan, aunque sea en forma momentánea, y quieren imitar ese camino. Se dejan enrolar en acciones criminales, con tal obtener dinero. Y si en casa son frecuentes las escenas violentas, ¿quién no prevé que repetirán esas conductas?

 

PENSAR

El Papa Francisco, en su Exhortación Amoris laetitia, nos dice: La familia podría ser el lugar de la prevención y de la contención, pero la sociedad y la política no terminan de percatarse de que una familia en riesgo pierde la capacidad de reacción para ayudar a sus miembros. Notamos las graves consecuencias de esta ruptura en familias destrozadas, hijos desarraigados, ancianos abandonados, niños huérfanos de padres vivos, adolescentes y jóvenes desorientados y sin reglas. Como indicaron los Obispos de México, hay tristes situaciones de violencia familiar que son caldo de cultivo para nuevas formas de agresividad social, porque «las relaciones familiares también explican la predisposición a una personalidad violenta. Las familias que influyen para ello son las que tienen una comunicación deficiente; en las que predominan actitudes defensivas y sus miembros no se apoyan entre sí; en las que no hay actividades familiares que propicien la participación; en las que las relaciones de los padres suelen ser conflictivas y violentas, y en las que las relaciones paterno-filiales se caracterizan por actitudes hostiles. La violencia intrafamiliar es escuela de resentimiento y odio en las relaciones humanas básicas»” (51).

 

“No se terminan de erradicar costumbres inaceptables. Destaco la vergonzosa violencia que a veces se ejerce sobre las mujeres, el maltrato familiar y distintas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza masculina sino una cobarde degradación. La violencia verbal, física y sexual que se ejerce contra las mujeres en algunos matrimonios contradice la naturaleza misma de la unión conyugal” (54).

 

ACTUAR

 

Si queremos que no haya tanta violencia, cuidemos y protejamos la familia. Si queremos que los hijos no sean atrapados por la violencia, que sus padres no peleen, que aprendan a dialogar sus problemas y reconstruir la armonía familiar; que no se separen y que enseñen a sus hijos a amarse, respetarse, perdonarse y ayudarse. Sólo con familias estables, fieles a Dios y a sí mismas, evitaremos tanta violencia.

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