Muere a los 97 años la abuelita de los zapatistas, María Luisa Tomasini
Freddy Morales.
San Cristóbal, 10 de octubre del 2020.- Muere la “abuelita” de los zapatistas, doña María Luisa Tomasini, falleció a los 97 años de edad en la ciudad de Tapachula, informó su hija, María Eugenia del Sordo Tomasini.
“Estuvo apoyando a los zapatistas hasta morir, mi mamá murió convencida de que había que hacer la revolución, se involucró en las luchas de izquierda cuando conoció a la familia de Narciso Bassols, abogado, político e ideólogo mexicano de la época postrevolucionaria, que ocupó varios cargos, uno de ellos fueron Secretario de Gobernación y de Educación Pública”, contó María Eugenia.
Agregó, que, con Clementina Batalla, entonces viuda de Bassols, María Luisa viajó a la entonces Unión Soviética y a la República Democrática de Alemania, además también viajó a Cuba, donde estuvo con Fidel Castro y Ernesto el Che Guevara, a quien le dio la mano cuando triunfo la revolución de 1959.
“Mi madre María Luisa nació el 7 de abril de 1923 en un ranchito llamado La vega de los gatos, en el municipio de Tapachula, y a los 3 años se mudó a la finca denominada “Quién sabe”, que adquirió su papá, donde pasó su infancia”, dijo.
A los 13 años de edad, de Tapachula se fue a la ciudad de México con su familia y se establecieron en la colonia del Valle; “Ahí tuvo mucho acercamiento con la familia de Narciso Bassols, dejó de ser burguesa y se metía por todos lados, toda su infancia fue pastorcita, era de origen mam, de Motozintla, y su abuela y bisabuela eran tapiscadoras de café, por lo que iban y venían de Guatemala.
Del Sordo Tomasini recordó que cuando el grupo armado del EZLN de 1994, su madre vivía en San Cristóbal, y el 9 de junio de 1995 le envió una carta al Subcomandante Insurgente Marcos en la que le proponía ser la abuelita de los zapatistas, el 18 de junio de ese año, Marcos le respondió en una carta dirigida al periódico Tiempo, de San Cristóbal, con el siguiente texto:
“Recibimos su carta del 9 de junio de 1995, por supuesto que ha sido aceptada como “abuelita” de todos nosotros, agradecemos su apoyo, la edad no es impedimento para luchar por la democracia, la libertad y la justicia en el mundo, el único impedimento es la falta de vergüenza y de dignidad, para estar con nosotros no se necesita ser joven sino ser humano, así que no hay que apenarse por la edad (yo, por ejemplo, tengo ochenta y seis años y ya ve usted, soy más joven que Fidel Velázquez), después de todo, la edad no es más que un montón de calendarios guardados en la piel, pero no en el corazón, vale, abuela, salud y que las lágrimas sean, un día, motivo de risa, desde las montañas del Sureste mexicano, Subcomandante Insurgente Marcos”, cita la carta.
María Eugenia (hija), dijo que todavía el pasado mes de diciembre, con fecha 14, el dirigente zapatista le envió una carta a la abuela con el siguiente texto, escrito a mano: “Aun a la distancia en tiempo y geografía, su nieto la extraña, la abraza y la recuerda como siempre, es decir, a nuestro lado, y que la carta está firmado por el Subcomandante Insurgente Marcos”.
Finalmente, Del Sordo Tomasini, señaló que un sobrino de la “abuelita”, mandó a imprimir ese texto en una camiseta que le regaló y que usó casi hasta sus últimos días, “hace poco todavía cuando le dije: ‘¿qué vamos a hacer?’, ella grito sin pensarlo: “La revolución!”, Casi fueron sus últimas palabras”.