Manchan la imagen de San Cristóbal ante inversionistas con actitudes agresivas
Soel Gómez, Agencia ReporteCiudadano.
San Cristóbal, 29 de septiembre del 2017.- Jonathan Ángel, apoderado legal de la cadena hotelera recién ingresando a México “Dekel”, consideró que empresarios que buscaban hacer inversiones en San Cristóbal, difícilmente lo harán después de enterarse la forma violenta en que fueron tratados por parte de los hermanos Pedrero Villanueva, quienes con “golpes” se negaron dar posesión del inmueble a pesar de un contrato de arrendamiento del hotel Santa Clara que realizaron y firmaron ante notario por 15 años.
En conferencia de prensa, reveló que ellos creen mucho en la economía mexicana, la industria del turismo, por lo que tienen como meta abrir en los próximos dos años entre 20 y 30 hoteles en toda la república mexicana, invirtiendo cientos de millones de pesos y generando miles de empleos, pero que con la actitud de la familia reconocida en esta ciudad, muchos a lo mejor eviten hacerlo.
“Uno de los lugares más importantes para nosotros como centro turístico y cultural es San Cristóbal, desafortunadamente nos hemos expuesto a algunos fenómenos que no debería ocurrió entre gente civilizada, porque después de muchos meses de negociaciones con una familia conocida de esta ciudad, firmamos un contrato de arrendamiento por 15 años con los dueños del hotel Santa Clara”, añadió.
Aunque no detallan el monto por la renta del inmueble, espera que las autoridades mexicanas intervengan pues de su parte han cumplido un contrato ayudados por la representación legal de las abogadas Lizet Ramos y Rosa Díaz, abogadas de esta ciudad.
“Estamos viendo cómo seguir con herramientas legales y penales por la violencia que hemos sostenido como personas física. Como representantes de la empresa no nos van a detener en las inversiones en el país y estado, pero no dudo que esta forma de comportamiento ilegal y violento, pega a la confianza de los inversionistas de tomar la decisión de donde realizar sus inversiones”, aseguró.
A pesar de que ese día eran acompañados por Noé Solís, jefe de seguridad privada, no iban con la intención de agredir a nadie, pero dejó en claro que de no haber hecho presencia, pudieron haber terminado peor las agresiones, cuando solo intentaban defender en la corte y no en la calle
Exhortó finalmente a las autoridades no hagan caso omiso a ese caso y se aplique la ley mexicana para defender sus derechos que fueron “brutalmente violados”.