Redacción Revolución.-Después que hace 7 meses en el Municipio de Simojovel, Chiapas, dos niños murieran y más de 29 se intoxicaran por una vacuna aplicada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), familiares de las víctimas marcharon hoy para exigir al gobierno la atención a vitalicia a los niños afectados que prometió.
Frente la alcaldía de La Pimienta, instalaron un paro indefinido hasta que sus demandas sean atendidas. Y es que además de la desatención de los menores, acusan que el gobierno no ha cumplido otros compromisos; como la construcción de puentes vehiculares o la rehabilitación de aulas, así como el mejoramiento de la clínica de la comunidad en la que se prometieron medicamentos y la donación de una ambulancia.